Las microgranjas hortícolas se conciben a menudo como sistemas agrícolas a escala humana, sin tractor ni maquinaria pesada. Sin embargo, ciertos usos pueden justificar la integración de un microtractor. En este artículo, exploramos los criterios de una microgranja, los usos potenciales de un tractor y las condiciones bajo las cuales su utilización resulta pertinente.


¿Qué es una microgranja?

Una microgranja es un modelo agrícola de pequeño tamaño, generalmente en una superficie inferior a una hectárea, a veces incluso de menos de 5 000 m².


Los usos del tractor en una microgranja

Aunque la filosofía de la microgranja se basa en el «todo manual», el uso de un microtractor puede resultar pertinente para ciertas tareas precisas. En Les Jardins de la Valette se utiliza principalmente para dos usos.

Aporte de materia orgánica

La incorporación de compost es esencial en horticultura bio-intensiva. En superficies muy pequeñas basta la carretilla, pero el microtractor permite un ahorro de energía considerable. Con un cazo enganchado, el compost se carga directamente del montón, sin manipulación manual, y luego se deposita al pie de los canteros. El reparto se hace después con la carretilla, lo que evita rodar sobre los canteros.

Cosecha de las hortalizas

El ahorro de tiempo no siempre es significativo, sobre todo si el edificio de lavado es central y está cerca de los cultivos. En cambio, el tractor facilita los desplazamientos de cajas vacías y llenas. Reduce la pesadez transportando las cosechas hacia la sala de lavado. A largo plazo, alivia la espalda y las articulaciones, una verdadera ventaja tras varios años de oficio.


La importancia de la organización de la granja

Camino central y organización de los bancales en la microgranja

Para que un tractor sea útil sin dañar el suelo ni molestar a los cultivos, la granja debe diseñarse con antelación. Un buen diseño incluye:

  • un camino central suficientemente ancho para la circulación del tractor;
  • un edificio de lavado bien situado, para reducir los desplazamientos;
  • un almacenamiento centralizado del compost, accesible al dar marcha atrás con el cazo.

¿Qué tipo de tractor elegir?

Microtractor en acción en la microgranja
Un microtractor ligero preserva la estructura del suelo.

Si opta por el uso de un tractor, existen varias opciones:

  • Microtractor o pequeño tractor ligero: ligeros y adaptados a superficies pequeñas, preservan la estructura del suelo y bastan ampliamente para las necesidades de una microgranja.
  • Modelos recientes de segunda mano: es posible encontrar un buen modelo por menos de 10 000 €. La ocasión permite reducir los gastos accediendo a un material fiable.
  • Polivalencia: un microtractor no se limita al aporte de compost o a las cosechas. Puede también accionar una bomba de riego, una desbrozadora, una hendedora de leña, un grupo electrógeno. Esta multifuncionalidad puede justificar su adquisición incluso en una superficie pequeña.

Conclusión

Un tractor no es indispensable en una microgranja hortícola, pero puede ser una baza según la escala, la organización y las necesidades del hortelano. Para aliviar la carga física y optimizar ciertas tareas, un microtractor bien utilizado puede mejorar la sostenibilidad del trabajo sin traicionar el espíritu de la microgranja.

Como siempre en agricultura, todo depende del contexto, los objetivos y la espalda del hortelano.