Ocultación en horticultura: ¡simple, eficaz y ultra eficiente!
La horticultura bio-intensiva busca maximizar la producción de hortalizas en superficies pequeñas respetando los principios de la agricultura biológica. La ocultación es una de las técnicas clave.
La horticultura bio-intensiva es un método de cultivo que busca maximizar la producción de hortalizas en superficies pequeñas respetando los principios de la agricultura biológica. Una de las técnicas clave de este enfoque es la ocultación, que consiste en cubrir el suelo para mejorar su fertilidad y controlar las malas hierbas. Entre los materiales empleados, la lona de ensilaje destaca por su eficacia.
¿Por qué usar lonas de ensilaje?
Las lonas de ensilaje de polietileno se emplean habitualmente para la ocultación por sus propiedades adecuadas:
- Opacidad: impiden totalmente el paso de la luz, lo que es esencial para bloquear el crecimiento de las malas hierbas.
- Durabilidad: están fabricadas con materiales resistentes que pueden durar varias temporadas (unos diez años), lo que las hace económicas.
- Facilidad de uso: disponibles en distintas dimensiones que se pueden recortar, permiten adaptarse eficazmente al sistema hortícola existente.
- Mantenimiento de la humedad: previenen la evaporación del agua, creando condiciones favorables para la vida microbiana y las lombrices.

Preparación del suelo. Antes de colocar la lona, prepare el suelo retirando los residuos grandes y añadiendo compost u otras enmiendas orgánicas si es necesario.
Despliegue la lona tensa sobre toda la zona, bordes incluidos, para evitar cualquier infiltración de luz.
Las ventajas de la ocultación
- Reducción de las malas hierbas. Al privar a las malas hierbas de luz, la ocultación impide su germinación y crecimiento. Esto reduce considerablemente la necesidad de desmalezado manual o mecánico.
- Mejora de la fertilidad del suelo. Bajo la lona, las materias orgánicas se descomponen más rápido, enriqueciendo el suelo en nutrientes. Los microorganismos beneficiosos proliferan.
- Ahorro de tiempo y de energía. Evita el trabajo mecánico del suelo, reduciendo así la fatiga y el consumo de energía.
- Retención de la humedad. La lona ayuda a mantener la humedad del suelo reduciendo la evaporación, lo que es especialmente útil en regiones donde el agua es un recurso valioso.
- Regulación de la temperatura. La lona también puede ayudar a regular la temperatura del suelo, creando un entorno más estable para los cultivos.
- Optimización de los rendimientos. Un suelo preparado naturalmente favorece un mejor crecimiento de las hortalizas y una mayor productividad.
El coste de este método
Los cálculos se basan en un huerto enteramente cubierto con 12 canteros estandarizados, cada uno de 20 metros de largo, con canteros permanentes de 75 cm de ancho y pasos de 45 cm.
Los costes incluyen 160 euros por un rollo de lonas y aproximadamente 40 euros para silosacs y grapas, para un total de 200 euros para el cubrimiento completo del huerto.
Esta inversión modesta se rentabiliza por una utilización a largo plazo, un ahorro de tiempo de trabajo, un ahorro de energía y un aumento de la productividad de las hortalizas.
Las precauciones que tomar